
El sociólogo Abelardo Pithod realiza un análisis social y nos cuenta de qué manera afectará a los menores el que éstos puedan ser adoptados por una pareja de homosexuales.
“El reconocimiento de las uniones de hecho como matrimonio por parte de los homosexuales atenta contra la salud psíquica y espiritual de los sujetos que la sufren”. Abelardo Pithod
El reconocimiento de las uniones de hecho como matrimonio por parte de los homosexuales violenta el bienestar público y de forma particular el equilibrio y el desarrollo afectivo de los niños. El sociólogo aclaró que además “obviamente atenta contra la salud psíquica y espiritual de los sujetos que la sufren”. Esto sucederá ya que desde el momento en que “una conducta inapropiada es protegida por ley, evidentemente introduce un factor de distorsión del orden social natural.”
Desde hace un tiempo los medios de opinión se esfuerzan en deslegitimar cualquier intento de oponerse por razones científicas y sociales a la ideología del homosexualismo y lo que representa; sobre todo el matrimonio y adopción por homosexuales. Pero estos desconocen, según Pithod, el hecho de que “habrá una distorsión quizá irremediable en la educación de los niños”. Si el matrimonio homosexual llegará a legalizarse, este comenzaría a enseñarse en las escuelas por ley y traería como secuelas la “puesta en tela de juicio de la existencia de un orden natural objetivo. Ese orden no se conculca gratuitamente. Puede producir consecuencias indeseables y en muchos casos fatales en los perjudicados”, como son los niños.
Quienes defienden las uniones de hecho de los gays han tratado de difamar a los que defendemos el derecho de los niños a la mejor familia posible y el derecho de la sociedad proponer el matrimonio como unión de un hombre y una mujer diciendo que imponemos nuestras creencias religiosas a los demás y que impedimos el reconocimiento de derechos civiles para todos. Esto no es verdad. Estamos a favor de que las personas homosexuales registren públicamente sus amistades íntimas como uniones de hecho en el marco de la protección de la seguridad social; pero insistimos que el reconocimiento de esas uniones como matrimonio va contra el bienestar público y de forma particular contra el desarrollo psíquico, social, emocional y afectivo de los menores.












